Tips y Consejos Para Mamá

Primer mes de embarazo

¿Qué pasa el primer mes de embarazo?

El embarazo es un proceso largo de 40 semanas en el que la mujer, y por supuesto el feto, experimentan un gran número de cambios importantes.

Antes de empezar a hablar de las semanas de embarazo, cabe señalar que tanto los ginecólogos/as como el resto de profesionales de reproducción humana empiezan a contar las semanas de embarazo desde el inicio del ciclo menstrual.

Esto se debe a que resulta complicado marcar el momento exacto de la fecundación. Por tanto, se considera que el primer dia de embarazo coincide con la fecha de la última menstruación en una gestación de 40 semanas.

No obstante, hay que tener en cuenta que algunos consideran que la semana 1 de embarazo es aquella en la que se produce la fecundación del embrión después de la relación sexual, es decir, desde que existe un embrión.

Semana 1 de embarazo

Como hemos dicho, se considera como primer día de embarazo el primer día de la última menstruación para que todos los ginecólogos/as puedan tener un consenso a la hora de contabilizar la semanas de embarazo.

Por tanto, la primera semana de gestación coincide con la semana en la que la mujer experimenta su último sangrado menstrual antes del embarazo.

En esta primera semana no ocurre nada especial, pues la concepción realmente todavía no ha tenido lugar. Sin embargo, el sistema reproductor femenino empieza a prepararse para ello:

Los ovarios
responden a las hormonas secretadas por la hipófisis, la FSH y la LH, y empiezan a desarrollar los folículos ováricos que tienen en su interior. También empiezan a secretarse las hormonas sexuales, sobre todo los estrógenos.
El endometrio
empieza a proliferar de nuevo y aumentar su grosor gracias a la acción de los estrógenos sobre el útero.

Si quieres conocer con más detalle todo lo que sucede durante esta primera semana, puedes seguir leyendo en el siguiente post: La primera semana de embarazo.

Semana 2 de embarazo

Durante la segunda semana de embarazo, tienen lugar dos acontecimientos importantes antes de que se produzca la concepción del embrión:

Reclutamiento y selección folicular
de todos los folículos primordiales que habían empezado a madurar en el ovario, solamente uno llegará a desarrollarse por completo debido a su mayor capacidad de respuesta a la hormona FSH.
Ovulación
este folículo primario dominante se convierte en un folículo de Graaf que finalmente se rompe cuando se produce el aumento de la hormona LH y, como consecuencia, expulsa un óvulo maduro a la trompa de Falopio.

El resto de folículos primarios que habían iniciado su desarrollo se detienen y se atresian en el ovario. Por otra parte, el folículo de Graaf se convierte en un cuerpo lúteo después de la ovulación y secreta progesterona.

El endometrio continúa aumentando su grosor gracias a la actuación de los estrógenos y la progesterona, y se prepara para la futura implantación embrionaria.

Puedes continuar leyendo sobre todos los eventos que pasan en la segunda semana de embarazo en el siguiente artículo: La segunda semana de embarazo.

Semana 3 de embarazo

Durante esta tercera semana, se produce realmente la concepción cuando el óvulo, que se encuentra en la trompa de Falopio, es fecundado por un espermatozoide.

En este momento, tiene lugar la fusión del material genético materno y paterno, dando lugar al cigoto, y empieza el desarrollo embrionario. El cigoto se divide cada día que pasa y va aumentado su número de células a medida que se dirige hacia el útero.

Al final de la tercera semana de gestación, el embrión ha evolucionado hasta convertirse en un blastocisto, un estadio embrionario que está formado por dos partes celulares:

El trofoectodermo o trofoblasto, que formará posteriormente la placenta.
La masa celular interna, que dará lugar a los órganos y tejidos del feto.
Aunque la fecundación tiene lugar en las trompas de Falopio al inicio de la semana 3, el embrión se desplaza hasta el útero durante sus primeros días para poder adherirse al endometrio y formar el saco gestacional. Este es el lugar que ocupará el feto durante el resto de meses de gestación hasta su nacimiento.

Si te interesa entrar en más detalle en los primeros días de desarrollo embrionario, puedes seguir leyendo en el siguiente artículo: La tercera semana de embarazo.

Semana 4 de embarazo

La implantación consiste en la adhesión e invasión del embrión en el endometrio, que es la capa que recubre el interior de la cavidad uterina. A continuación, el embrión empezará su especialización celular, la cual llevará a su completo desarrollo.

Los primeros cambios que tienen lugar con la implantación del embrión son los siguientes:

Formación de la placenta
el trofoblasto del blastocisto se diferencia en dos capas: el citotrofoblasto y el sincitiotrofoblasto. Este último irá agujereando el endometrio para que el citotrofoblasto pueda formar la placenta.
Desarrollo del embrión
la masa celular interna se divide en dos grupos de células diferenciadas: el epiblasto y el hipoblasto. Estas dos capas forman un disco aplanado, el disco germinativo bilaminar, a partir del cual se van a originar las tres capas germinativas (ectodermo, endodermo y mesodermo) que darán lugar a los distintos tejidos y órganos del embrión en el segundo mes de embarazo.
Tras la implantación, el trofoectodermo empieza a liberar la hormona beta-hCG, única del embarazo, que es la principal responsable de los primeros síntomas de gestación como, por ejemplo, las náuseas, la hinchazón abdominal, el dolor en el vientre, los senos hinchados, etc.

Además, la hormona beta-hCG es la responsable de obtener un test de embarazo positivo al finalizar la cuarta semana de gestación.

Normalmente, la mujer no sospecha que está embarazada antes de esta semana 4, ya que todavía no ha tenido lugar el retraso menstrual. Precisamente, la ausencia de regla así como otros pequeños síntomas que ya hemos comentado (mareos, aumento de ganas de orinar, náuseas, etc.) serán los que hagan intuir el embarazo.

Para seguir leyendo sobre esta tema y saber cuándo es fiable hacer la prueba de embarazo, te recomendamos seguir leyendo en el siguiente enlace: La cuarta semana de embarazo.  

Cuidados en el primer mes de embarazo

Tanto las mujeres que buscan el embarazo como aquellas que acaban de recibir la noticia de que esperan un bebé tienen que empezar a cuidar su organismo y su estilo de vida.

A partir de este momento, la futura mamá va a experimentar cambios físicos como la expansión del vientre, el aumento de las mamas, etc. Además, surgen nuevas emociones y percepciones que también pueden afectar al feto.

Por tanto, estas recomendaciones que vamos a comentar ayudan en gran medida a mantener un embarazo saludable y favorecer el nacimiento de un niño sano y con el peso adecuado.

Dieta sana y equilibrada
Las mujeres embarazadas necesitan llevar una dieta muy completa rica en proteínas, vitaminas y minerales, ya que la alimentación del feto va a depender completamente de ella, así como el aporte de oxígeno.

En especial, la mujer embarazada debe empezar a prestar atención a los siguientes alimentos y aportes nutricionales:

Ácido fólico
es una vitamina esencial para la formación del bebé ya que ayuda a prevenir defectos congénitos del tubo neural (futuro sistema nervioso), el cual comienza a formarse en las primeras semanas. Las verduras de hoja verde y las legumbres aportan ácido fólico al organismo. Lo ideal sería tomar un suplemento de 400 mg de ácido fólico al día.
Lácteos
un mayor aporte de calcio es necesario para el correcto desarrollo del sistema nervioso y muscular del bebé. El calcio también es importante para prevenir la hipertensión o preeclampsia en la embarazada. Es aconsejable tomar leche y yogures desnatados o semidesnatados, y queso semicurado.
Alimentos ricos en hierro
este mineral es importante para evitar la anemia. El hierro forma parte de la hemoglobina, necesaria para el transporte de oxígeno al feto. La carne, el pescado y los huevos de manera equilibrada son un buen aporte de hierro, vitaminas y ácidos omega-3.
Mayor aporte de fibra
la fruta, la verdura y los cereales deben consumirse diariamente.
Moderar los hidratos de carbono y las grasas
los alimentos con muchas calorías deben evitarse. Por ejemplo, pasteles y bollos con mucho azúcar, ya que pueden provocar diabetes, y las grasas saturadas que incrementan el colesterol.
Alimentos que deben evitarse
el alcohol y el café. Son sustancias tóxicas que pueden afectar al desarrollo del feto y aumentar el riesgo de aborto.
Prevención contra toxoplasmosis y listeriosis
lavar la fruta y la verdura antes de consumirse, no comer carnes, pescados y mariscos crudos, evitar los huevos poco cocidos y el queso no pasteurizado, etc.
Al inicio del embarazo puede resultar un poco complicado adaptarse a este nuevo estilo de vida. Por tanto, se aconseja a las mujeres embarazadas apuntarse a grupos de apoyo donde pueden consultar todas sus dudas y apoyarse en otras mujeres con la misma situación.

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